Bueno, senores, esto ya casi esta…Los dias van pasando y entre tormentas, noches locas y montanas de ropa por lavar, la verdad es que he pasado bastante del blog. Por suerte, mis compis, Jaume & Elena M., lo han mantenido vivo. En cualquier caso, que no se diga, voy a hacer un resumillo de las ultimas paradas del viaje…
Bikaner: Tras abandonar Jaisalmer nos dirigimos a esta bonita ciudad famosa por el templo de las ratas. Cabe destacar que la noche previa, cayo un tormenton que estuvo a puntito de dejarnos incomunicados. Tras regatear durante horas en una tienda (1,5 aunque Jaume dice que fueron 6, jajaja), nuestro “darivar” nos invito a cenar y no falto ni el whisky ni la cerveza. Al dia siguiente, con todo el resacon, aparecio la temida apertura de chakras. De este modo, despues de que Jaume haya redactado la Lonely Planet de los cajeros automaticos de Jaisalmer, servidora se siente preparada para escribir un tratado sobre lavabos indios (estaciones de servicio, bares, restaurantes y, como no, el siempre socorrido “country side”). Bien, despues de un largo trayecto (os invito a que consulteis en google maps la distancia entre Jaisalmer y Bikaner y le anadais un par de horas de propina por vacas, caminos de cabras, coches en contradireccion y otras circunstancias del trafico indio) llegamos a Bikaner. En Bikaner, para que enganarnos, no hay mucho que hacer mas que visitar el templo de las ratas asi que fuimos alla como 3 campeones. El templo es bastante feo y las ratas corretean por todas partes. La gente les lleva comida y reza. Pudimos comprobar que la imagen mitica de las ratas bebiendo leche en un plato no esta trucada y…poco mas.
Amritsar: Noche de hotel y nuevo dia on the road. Lo mas destacado de Amritsar es el templo dorado. Por lo visto es una experiencia dormir alli asi que nos acercamos dispuestos a conseguir una cama en los dormitorios comunitarios. Tras caminar descalzos sobre arena y piedra por culpa de unos sijs muy cachondos que nos obligaron a descalzarnos antes de hora, comprobamos que no cabe ni una aguja en los dormitorios. Para que os hagais una idea, el plan es parecido a dormir en Montserrat, con la diferencia de que los dormitorios no estan en el mismo templo, sino uno o dos edificios mas a la izquierda. Tras quedarnos tirados sin alojamiento, logramos dormir en el hotel con el lavabo mas maravilloso que hemos visto hasta ahora (aqui hago una parada para secarme las lagrimas mientras recuerdo que contaba con lujos tales como cortina de ducha o secador de pelo). A la manana siguiente, visita al templo dorado (preciooooosoooooooooooooo, me hubiera quedado horas y horas). Tras callejear y pasear, y como era la ultima noche que pasabamos con nuestro “darivar” decidimos celebrar una cena de despedida. Ummed nos llevo a un bar. Por lo visto, las mujeres no suelen frecuentar los bares por estos lares, asi que EM y yo volvimos a sentirnos buenorras y deseadas (y con el tipin que se nos ha quedado, mas aun). Cena con carne (biiiieeeeennnnnnn) y a dormir. El atuendo a lo Julio Iglesias de nuestro “darivar” y su estado despues de 2 cervezas, merecen un post aparte…
Varanasi: De nuevo supermadrugon para ir al aeropuerto: Amritsar-Delhi, Delhi-Varanasi. Por fin!!!! En este viaje cada uno tenia su deseo freak: Elena M queria elefantes, Jaume suspiraba por el safari en el desierto y yo… Pues a mi me hacia mogollon de ilusion tirar mi velita con forma de flor de loto al Ganges, oigan!!! Y nada, aqui estamos, con los tres deseos cumplidos y a un paso de empezar la gimkana de aviones para volver a casa. No me alargo mas que hay cola en internet, pero, resumiendo, Varanasi es muy interesante (el turismo funerario y los madrilenos montaneros con los que hemos pasado estos dias merecen un post aparte), esta noche nos vamos de cena de despedida otra vez y todos nuestros amigos y familiares van a tener mogollon de suerte por todas las ofrendas, oraciones, velas y propinas diversas (vale, propinas pocas) que hemos dejado durante el viaje.
Un beso a todos!!!
Helen Heads
Llegamos al desierto de Jasailmer y pasaron cosas raras, que viene siendo tonica de este viaje. Y es que la zona en la que de momento mas nos ha llovido es precisamente el desierto. A partir de las 2 de la tarde, esa ciudad del desierto se nublaba y caian unos tormentacas de cuidado. La ciudad es muy chula y tiene un fuerte en el que vive gente y en el que nos hospedamos.
Tras un dia lluvioso en Agra se inicia una nueva estapa en nuestra aventura y es que esta vez los pardillos no estamos solos, Ummed “I’m gonna be your darivar” se une a la expedicion. Con el hemos vivido un contraste curioso al ver la pauperizada India desde otra perspectiva totalmente diferente, viajando con un coche lujoso y con musica de Julio Iglesias de fondo.
Llegamos a Agra en un tren que iba marcha atras (?) y de lujo (comimos 2 veces) con el objetivo de encontrar un hotel barato y lo conseguimos en el Hotel Kamal, donde encima se comia muy bien. Realmente nos esta sorprendiendo la comida india, al menos la de los hotels. Sin embargo, en Agra podemos decir que nos timaron. Al contratar a un conductor por un dia que nos llevo hasta Fatekpur Sikr, tambien nos llevo con su amigo el guia, su amigo el del tuk-tuk y nos queria llevar a su amigo el de las alfombras pero EC se sabia el timo de la estampita y se nego. Al final en conductor nos dejo ir dicendo “its up tp you, you are the boss, ok”. Nos sentimos pardillos, pero bueno tambien es lo que toca. A partir de ahora ya sabemos que eso guia por un dia ni de cona.
Mira que nos habian advertido. Y la “Loli” Planet (AKA Holy Bible) tambien lo destacaba: haran todo lo que puedan para que en lugar de comprar un billete de tren en la International Tourist Bureau, lo compres en lugares en los que los timadores tienen comision. Pero la verdad, no pensabamos que fuera tan dificil. Total, solo teniamos que subir a la primera planta de la New Delhi Railway Station. Pero nos ha costado de lo lindo.